Prominente neurocientífico aclara mitos comunes sobre la enfermedad de Alzheimer.

Prominente neurocientífico aclara mitos comunes sobre la enfermedad de Alzheimer.

El neurocientífico estadounidense James E. Galvin, aclara 8 mitos comunes sobre la enfermedad de Alzheimer.

mitos comunes sobre la enfermedad de Alzheimer

Este año, el prominente neurocientífico norteamericano, James E. Galvin, se ha convertido en noticia en varias oportunidades. La primera vez fue por la creación de un test que facilita el diagnóstico de demencia, el QDRS, y que tiene un tiempo de aplicación entre 3 y 5 minutos. Poco tiempo después volvía a llamar la atención de los medios especializados gracias a la creación de otro test diagnóstico, el LBCRS, esta vez orientado al diagnóstico de demencia con cuerpos de Lewy. Ahora, Galvin vuelve a aportar sus conocimientos, esta vez en forma de aclaraciones. El neurocientífico quiso poner un poco de luz sobre los numerosos mitos que rodean la enfermedad de Alzheimer. A través de un comunicado de prensa de la Universidad Atlántica de la Florida, centro donde ejerce su trabajo como profesor e investigador, Galvin nos dice cuánto hay de verdadero o falso en 8 creencias populares sobre el alzhéimer.

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Mitos sobre la enfermedad de Alzheimer según James E. Galvin.

la enfermedad de Alzheimer

  1. La pérdida de memoria es parte del envejecimiento normal.

Falso: Aunque la gente puede hacer cosas de forma más lenta a medida que envejecen, la falta de memoria en general no es parte del envejecimiento. Puede tomar más tiempo recordar dónde puso las llaves, lo que tuvo para desayunar o recordar sus citas del día, pero la respuesta por lo general viene de nuevo o usted sabe dónde encontrar rápidamente la respuesta. Problemas constantes y cotidianos para aprender y recordar nueva información puede ser una señal temprana de enfermedad de Alzheimer. Curiosamente, aunque muchas capacidades cognitivas parecen disminuir a medida que envejecemos, el vocabulario (aprender y usar nuevas palabras) continúa creciendo durante toda la vida.

  1. Un poco de tristeza no es nada por lo que preocuparse.

Falso: La depresión es un síntoma común que afecta a muchos adultos mayores. Si la depresión se desarrolla en la vejez esto podría ser una señal temprana de enfermedad de Alzheimer, comenzando tal vez dos o tres años antes de cualquier pérdida de memoria notable. Si se siente triste, melancólico o deprimido, tiene una pérdida de energía o interés en sus pasatiempos y actividades, tiene cambios en el sueño o el apetito, o pensamientos de culpa, inutilidad, o baja autoestima, usted debe discutir esto con su médico. La depresión es una condición muy tratable y nadie debería tener que sufrirla.

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  1. Todas las causas de los problemas de memoria se deben a la enfermedad de Alzheimer.

Falso: Si bien la enfermedad de Alzheimer es la causa más común de problemas de memoria, es sólo una de las más de un centenar de condiciones que pueden afectar la memoria y las habilidades de pensamiento de una persona. Muchas enfermedades que afectan al cerebro tales como la enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares, o la esclerosis múltiple pueden afectar la memoria. Muchas de las condiciones que afectan a otras partes del cuerpo también pueden afectar la memoria, como diabetes, enfermedad de la tiroides o deficiencias de vitaminas. Por último, muchos medicamentos de prescripción y de venta libre, ya sea por sí solos o en combinación, pueden afectar la memoria, el pensamiento, la atención y la concentración. Siempre debe llevar todos sus medicamentos, incluyendo los que compra sin receta médica, las vitaminas y los suplementos a las citas con el médico para que se pueda hacer un examen a fondo.

  1. Todo está en los genes.

Falso (en cierto modo): La mayoría de los trastornos de la memoria como la enfermedad de Alzheimer son esporádicos, es decir, que se producen al azar en la población mayor. Algunas investigaciones sugieren que si su madre tuvo la enfermedad de Alzheimer usted puede estar en un riesgo mayor, pero aún el mayor factor de riesgo sigue siendo la vejez. A los 85 años aproximadamente, la mitad de los adultos mayores tienen la enfermedad de Alzheimer. Eso significa, por supuesto, que la otra mitad no. Sin embargo, alrededor del 2 a 5 por ciento de los casos de enfermedad de Alzheimer son genéticos, causados ​​por mutaciones genéticas. La mayoría de estos son de aparición temprana (en menores de 65 años). Si está preocupado y hay un marcado historial familiar de enfermedad de Alzheimer, hable con su médico.

  1. Ejercicio, dieta y actividades mentales pueden reducir el riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer.

Verdadero (en cierto modo): Los grandes estudios de poblaciones sugieren que la gente que juega juegos de mesa (damas, ajedrez, cartas), permanecen socialmente activos (visitan museos, asisten a conciertos), prueban nuevas actividades (pintura, música), se ejercitan al menos tres veces por semana y comen una dieta saludable para el corazón (granos enteros, frutas, pescado, verduras) pueden reducir el riesgo llegar a tener la enfermedad de Alzheimer hasta en un 50 por ciento. Otros estudios sugieren que estos mismos cambios de estilo de vida pueden reducir la progresión de los síntomas de las personas que ya tienen la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, de forma individual, no está claro si alguna de estas actividades realmente nos protege o es que las personas que no están haciendo estas actividades ya tienen signos de la enfermedad. Por otro lado, un estilo de vida saludable y activo sin duda no hace daño. Una buena regla de oro para recordar es que lo que es bueno para el corazón, también es bueno para el cerebro.

  1. El aceite de pescado, altas dosis de vitaminas, Gingko y otros suplementos son tratamientos eficaces para los problemas de memoria.

Falso: En numerosos estudios, cada uno de estos suplementos no ha podido demostrar ningún beneficio tratando la pérdida de memoria o reduciendo los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Si estos suplementos pueden reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad no ha sido rigurosamente estudiado. Si usted mira y escucha con atención, todos los anuncios de suplementos incluyen las siguientes dos declaraciones: «Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos» y «Este producto no está destinado a diagnosticar, prevenir, tratar o curar la enfermedad” Busque estas frases que están ahí, por lo general en letra pequeña o dichas muy rápido por el anunciante.

   7. Mis habilidades matemáticas no son tan buenas como lo eran antes pero eso es de esperar.

Falso: Aunque puede tomar más tiempo para hacer el balance de la cartilla del banco o calcular  una propina en un restaurante, usted debe seguir siendo capaz de hacerlo a medida que envejece. Nuevas dificultades con la resolución de problemas,  la toma de decisiones o seguir adelante con un plan puede ser una señal temprana de la enfermedad de Alzheimer.

  1. Debería estar preocupado porque estoy menos interesado en socializar o en realizar mis pasatiempos.

Verdadero: Aficiones e intereses cambian con el tiempo. Sin embargo, cuando una persona desarrolla una pérdida de interés en actividades y pasatiempos previos, retirándose del trabajo o de actividades sociales, o comienza a tener problemas para hacer tareas familiares (por ejemplo, hornear, coser, jugar al Bridge), esto puede representar el comienzo de problemas de memoria tales como la enfermedad de Alzheimer o del estado de ánimo, como la depresión.