Insomnio en la enfermedad de Parkinson, cuando las noches son muy largas

Insomnio en la enfermedad de Parkinson, cuando las noches son muy largas


El tratamiento del insomnio en la enfermedad de Parkinson implica terapias farmacológicas y no farmacológicas. Y paciencia, mucha paciencia. 
insomnio en la enfermedad de Parkinson

Recientemente escribimos un artículo sobre los trastornos del sueño más frecuentes en la enfermedad de Parkinson, alteraciones que son muy comunes y constituyen una queja habitual entre las personas que padecen la enfermedad.

En esa ocasión adelantamos que progresivamente íbamos a ir tratando cada uno de los trastornos de forma individual, haciendo énfasis en las opciones de tratamiento.

Hoy iniciamos ese proceso y nos centraremos en el insomnio en la enfermedad de Parkinson, tal vez el trastorno del sueño más frecuente, que llega a afectar a más del 70% de los enfermos  (Menza et al., 2010).

El insomnio es una alteración del sueño que consiste en una sensación subjetiva de que no podemos dormir cuando queremos o cuanto queremos. La persona con insomnio puede tener problemas para conciliar el sueño, despertarse muy temprano o despertarse varias veces en la noche.

Es precisamente esta última alteración la más frecuente en los enfermos de párkinson, quienes se quejan a menudo de despertarse entre dos y cinco veces en la noche.

Las consecuencias del insomnio son ampliamente conocidas: cansancio, alteraciones de la memoria y el aprendizaje, somnolencia diurna, ansiedad y falta de concentración.

Causas del insomnio en la enfermedad de Parkinson

El porqué una persona con párkinson padece insomnio puede estar respondiendo a causas que también se encuentran en la población general, como la edad. Las alteraciones del sueño tienen una prevalencia significativa en la población mayor de 65 años, existiendo de forma natural alteraciones en la arquitectura del sueño.

Algunos cambios pueden ser interpretados como trastornos del sueño cuando en realidad son procesos naturales. La medida siempre es valorar hasta qué punto las horas y la calidad de nuestro sueño son suficientes para sentirnos descansados.

Entre los factores vinculados a la propia enfermedad que pueden estar influyendo en el insomnio podemos mencionar:

  • Los cambios patológicos a nivel cerebral: la patología del párkinson comienza en sitios específicos del cerebro, pero sigue avanzando hasta afectar varias áreas cerebrales. Ese daño al cerebro también alcanza a estructuras implicadas en el proceso de sueño.
  • Los medicamentos usados para controlar los síntomas motores: los mecanismos exactos de por qué los fármacos pueden afectar el sueño aún no son del todo conocidos. De hecho, los efectos pueden ser paradójicos, causando somnolencia diurna e insomnio nocturno. Se sabe que la selegilina y la amantadina pueden tener efectos estimulantes, algo a tener en cuenta al tratar el insomnio.
  • Síntomas motores: la sintomatología parkinsoniana normalmente disminuye durante las horas de sueño, pero puede no cesar por completo e interferir con el sueño. A medida que la enfermedad avanza los síntomas motores son más notables y hay una tendencia a que aumente la incidencia de insomnio.
  • Depresión: la depresión es muy común en las personas con párkinson y también es una causa frecuente de insomnio. Descartar o confirmar la presencia de depresión puede ser el primer paso hacia un tratamiento exitoso.

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Tratamiento del insomnio en la enfermedad de Parkinson

insomnio en la enfermedad de Parkinson

Siempre que acuda a un especialista para tratar el insomnio va a escuchar un término: higiene del sueño. Se refiere al análisis y modificación, de ser necesario, de todos los factores externos y de conducta que pueden interferir con el sueño.

Se trata de que cuando llegue la hora de ir a la cama, nosotros y lo que nos rodea, contribuya a que nuestro cerebro “interprete” que es la hora de dormir. Hay medidas básicas de higiene del sueño, seguramente conoces algunas, por ejemplo:

  • Ir a la cama solo para dormir o cuando vaya a tener actividad sexual (o ambas, separadas temporalmente J). Tomar la cama como espacio de trabajo o para mirar la tele o el ordenador puede afectar su condicionamiento a dormir.
  • Mantener horarios regulares: tanto para acostarnos como para levantarnos.
  • Rituales: tal vez algunos menosprecien la importancia de esta medida ¡error! Mantener rituales cotidianos antes de acostarnos ayuda a condicionar nuestro cerebro para el sueño, es como si le dijéramos “prepárate, que ya es hora”. Un ritual puede ser ponernos el pijama, tomar una ducha caliente o una tasa de leche (por cierto, también ayuda a dormir por algunos compuestos químicos que tiene).
  • Deporte: excelente si se realiza durante el día, pero no es recomendable desde tres horas antes de ir a acostarnos. Vamos, que el subidón del runner no ayuda mucho al trabajo de Morfeo.
  • Alimentación: otra arma de doble filo, dependiendo de cómo la usemos puede ser nuestra aliada o nuestra enemiga. Por regla general se deben evitar los estimulantes como el café o el té. Irnos a la cama muy llenos o con hambre también puede interferir de forma negativa en el sueño.
  • Condiciones ambientales de la habitación: niveles de ruido y luz adecuados, también la temperatura de la habitación es un factor importante a controlar.
  • Siestas: no más de treinta minutos, algunos dicen que hasta 15 minutos, y preferiblemente en el sillón que en la cama.

Recuerda que el objetivo de manipular todos estos factores es que cuando llegue la hora de dormir; te pongas el pijama, te cepilles los dientes y entres a la cama todo a tu alrededor le esté diciendo a tu organismo que la única opción es dormir.

Abordaje farmacológico del insomnio en la enfermedad de Parkinson

Si los ajustes ambientales y de comportamiento no logran vencer el insomnio, existen opciones farmacológicas y, como es habitual cuando hablamos de fármacos, con sus pros y sus contras.

En primer lugar, en el caso del párkinson el manejo farmacológico puede implicar variaciones en la medicación que está usando la persona para controlar los síntomas motores.

Si la sintomatología parkinsoniana persiste mucho durante la noche puede deberse al llamado periodo OFF, así que toca hablar con el médico para lograr niveles del fármaco más estables durante la noche.

Si se sospecha que el insomnio puede estar respondiendo a una depresión, el profesional puede orientar tomar por un tiempo limitado antidepresivos, algo bastante común en el abordaje del insomnio en el párkinson.

El uso de otros fármacos directamente orientados a tratar el insomnio estará sujeto a las propias características de las alteraciones del sueño, así que asegúrese de explicar detalladamente sus síntomas al profesional que le atiende.

Detalles como cuántas veces se despierta en la noche o si le cuesta más conciliar el sueño, pueden marcar la diferencia en el tratamiento. No se han hecho muchos ensayos clínicos con fármacos para el insomnio en la enfermedad de Parkinson.

Algunos han encontrado beneficios del uso de la eszopiclona (Menza et al., 2010) , el zolpidem (Abe, Hikita, & Sakoda, 2005) e incluso de la melatonina, aunque para esta última las mejorías, al menos a nivel estadístico, son muy modestas (Dowling et al., 2005).

Por último, mencionar que las personas que han recibido estimulación cerebral profunda suelen experimentar mejorías de las alteraciones del sueño.

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Referencias

Abe, K., Hikita, T., & Sakoda, S. (2005). [A hypnotic drug for sleep disturbances in patients with Parkinson’s disease]. Nō to shinkei = Brain and nerve.57(4), 301–5. Disponible en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15948402

Dowling, G., Mastick, J., Colling, E., Carter, J., Singer, C., & Aminoff, M. (2005). Melatonin for sleep disturbances in Parkinson’s disease. Sleep medicine.6(5), 459–66. Disponible en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16084125

Lozano, J. A. (2003). Clasificación, prevención y tratamiento del insomnio. Offarm22(03), 84–89. Disponible en http://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-clasificacion-prevencion-tratamiento-del-insomnio-13044454

Menza, M., Dobkin, R. D., Marin, H., Gara, M., Bienfait, K., Dicke, A., … Hyer, L. (2010). Treatment of insomnia in Parkinson’s disease: A controlled trial of eszopiclone and placebo. Movement Disorders25(11), 1708–1714. doi:10.1002/mds.23168

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