En estos lugares la incidencia de esclerosis múltiple ha llamado la atención.

En estos lugares la incidencia de esclerosis múltiple ha llamado la atención.


En lugares puntuales, en periodos de tiempo bien definidos, se ha notado un aumento de la incidencia de esclerosis múltiple. Son casos muy estudiados que sugieren hipótesis sobre el origen de la enfermedad.

incidencia de esclerosis múltiple

Soy de un pueblo donde a todos nos parece que existen muchos, demasiados, casos de párkinson. Yo personalmente conozco a cuatro personas con la enfermedad, ninguno de ellos emparentados entre sí, aunque sí de edad semejante. El caso de mi pueblo, de comprobarse que nuestra percepción es acertada, es lo que se podría denominar clúster de enfermedad o para algunos simplemente epidemia.

El clúster, un término derivado del inglés y del mundo empresarial, hace referencia a un número de casos agrupados de una enfermedad en un lugar y periodo de tiempo determinado, que excede lo que podría ser considerado normal.

Estudios epidemiológicos han descubierto lugares en que la incidencia de esclerosis múltiple fue particularmente elevada en un momento determinado, ganándose el adjetivo de epidemia. Aunque muchos investigadores han considerado erradas esas investigaciones, diciendo que en realidad no existieron tales epidemias, la realidad es que se sigue investigando porque los datos son muy interesantes ¿Cuáles son estos lugares? ¿Por qué ocurre este fenómeno? En este artículo te informaremos sobre lo que se sabe hasta ahora.

También te puede interesar leer: Esperanza de tratamiento para los casos de esclerosis múltiple que no responden a los fármacos actuales.

Incidencia de esclerosis múltiple.

incidencia esclerosis múltiple

Islas Faroe: es el caso más conocido. Estas islas, ubicadas entre Escocia, Noruega e Islandia, pero pertenecientes al Reino de Dinamarca, no conocían la esclerosis múltiple hasta el año 1943. Pero entre ese año y 1973 se reportaron 32 nuevos casos de EM en las islas ¿Qué ocurrió que provocara ese cambio?

Sucedió que la Segunda Guerra Mundial llevó a las islas tropas británicas, especialmente compuestas por soldados escoses. En Escocia la prevalencia de esclerosis múltiple es particularmente alta, de unos 90 casos cada 100 000 habitantes, cuando ya a partir de 30 casos cada 100 000 habitantes comienza a considerarse prevalencia elevada.

La hipótesis más extendida en la actualidad—pero no comprobada— es que lo soldados eran portadores de un virus con el que contagiaron a la población nativa. Existe un cuerpo de evidencia de relativa solidez que vincula algunos virus, como el Epstein-Barr, a un mayor riesgo de EM.

Rochester, New York: en el año 1987 la revista Neurology publicaba una investigación en la que se encontró una incidencia elevada de EM en Rochester, New York, EE.UU, en el periodo comprendido entre los años 1970 y 1979. En ese tiempo de diagnosticaron 11 casos de EM, todos correspondientes a trabajadores de una planta manufacturera relacionada con el zinc. La incidencia esperable para ese periodo en la población era de 2 a 4 casos.

La hipótesis inicial era que el mayor número de casos de EM se debía a la exposición a metales como el zinc, pero los investigadores no lograron encontrar diferencias significativas entre los niveles de zinc de las personas diagnosticadas y aquellas que no desarrollaron la enfermedad. En el estudio no se tomó en cuenta la predisposición genética de los investigados, de ahí que no se puedan sacar resultados concluyentes.

En la actualidad se considera que la genética y la esclerosis múltiple están relacionadas, siendo muy probable que la enfermedad se desarrolle fruto de una combinación de predisposición genética y exposición a determinado factores ambientales.

Islandia: similar a lo ocurrido en las Islas Faroe, una investigación publicada en 1982 reflejaba un aumento de la incidencia de esclerosis múltiple en Islandia entre los años 1945-1954. Nuevamente se asoció a agentes infecciosos importados por las tropas estadounidenses y canadienses que estuvieron por la zona durante la Segunda Guerra Mundial. Entre 1923-1944 la incidencia de EM en Islandia fue de 1.6 casos cada 100 000 habitantes, entre 1955-1974 de 1.9 casos, pero entre 1945-1954 esa cifra escaló hasta los 3.2 casos cada 100 000 personas.
DePue, Illinois: entre 1971 y 1990 en DePue, Illinois, EE.UU, 9 personas desarrollaron los síntomas de esclerosis múltiple. Puede parecer un número pequeño para casi dos décadas, pero en realidad excedía en mucho la incidencia esperable para un pueblo pequeño como DePue, en que la población era de 1800 personas.

La hipótesis que se plantearon los investigadores, que publicaron un artículo en la revista Archives of Environmental Health, fue que la situación se debía a la exposición a metales en el agua y el suelo que venían de una planta de fundición de zinc que había en la zona y cerró a inicios de los años 80.

También te puede interesar leer: Envejecer con esclerosis múltiple, ¿qué sucede con mis capacidades mentales?

Datos importantes, pero que no han llevado a resultados concluyentes.

Aunque los datos están y siguen despertando interrogantes, la realidad es que no se ha llegado a determinar por qué en determinados lugares, en un periodo de tiempo concreto, aumenta la incidencia de esclerosis múltiple.

Algunos incluso dicen que en realidad no ha habido tales epidemias y que todo se debe a errores de diagnóstico o del método de investigación empleados. Siendo de una forma u otra, este tipo de casos seguirá llamando la atención debido a que pueden arrojar información muy útil sobre el origen de la enfermedad.

Los estudios sobre la distribución de EM en las poblaciones (estudios epidemiológicos) han llevado a identificar fenómenos muy importantes, como que la enfermedad es más común a medida que nos alejamos del ecuador y que en los países asiáticos o latinoamericanos es más bien rara, un tema sobre el que seguro volveremos en otro artículo.

Referencias

Benedikz, J., Magnússon, H., & Guthmundsson, G. (1994). Multiple sclerosis in Iceland, with observations on the alleged epidemic in the Faroe Islands. Annals of neurology.36, . Disponible en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7998786

Kurtzke, J. (2000). Multiple sclerosis in time and space–geographic clues to cause. Journal of neurovirology.6, . Disponible en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10871801

Kurtzke, J., Gudmundsson, K., & Bergmann, S. (1982). Multiple sclerosis in Iceland: 1. Evidence of a postwar epidemic. Neurology.32(2), 143–50. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/6976526

Schiffer, R. B., McDermott, M. P., & Copley, C. (2001). A multiple sclerosis cluster associated with a small, north-central Illinois community. Archives of Environmental Health: An International Journal56(5), 389–395. doi:10.1080/00039890109604473