4 enfermedades infecciosas que pueden causar demencia


La demencia infecciosa es rara, pero sus causas no tanto. Decenas de enfermedades pueden llegar al sistema nervioso y provocar cambios que conduzcan a la demencia.

demencia infecciosa

Puede que ya lo sepas, pero vale la pena recordarlo: cuando se habla de demencia nos referimos a una condición que puede ser causada por decenas de enfermedades, la principal de ellas es el alzhéimer.  Pero también hay enfermedades infecciosas que pueden llevar a esa temida condición.

La demencia de origen infeccioso es poco común, cada vez menos gracias a los fármacos actuales que logran combatir muchos agentes infecciosos, pero siempre que se sospecha alzhéimer, hay que descartar en el proceso diagnóstico una posible infección.

Ahora me viene a la mente el caso de un cantante norteamericano, Kris Kristofferson, que fue diagnosticado con alzhéimer ¿El problema? Que en realidad tenía enfermedad de Lyme, un mal de origen infeccioso del que ya hablaremos un poco más adelante.

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Demencia infecciosa: infección no es lo mismo que contagio ni trasmisión.

Vale la pena aclarar esto, porque vemos la palabra infección y ya enseguida pensamos que vamos a pillar algo si andamos con la persona enferma. Una infección ocurre cuando nuestro organismo es invadido por microorganismos como virus, hongos o bacterias.

Estos microorganismos pueden venir de muchas fuentes; entre las más comunes los animales u otros seres humanos.

Hablamos de contagio cuando la infección puede ser trasmitida de un ser humano a otro mediante el contacto cercano, por ejemplo, la típica gripe estacional.

La trasmisión ocurre cuando esa infección puede pasar a otra persona mediante un contacto más directo, con intercambio de fluidos, como en el caso del VIH.

Las principales causas de demencia infecciosa generalmente no son contagiosas, aunque algunas sí son trasmisibles, por ejemplo, ya mencionamos el VIH y también puede ocurrir con la sífilis.

Aunque ojo: se puede trasmitir el agente infeccioso, no la demencia. Esta ocurre, generalmente, en casos muy raros en que la enfermedad está muy avanzada.

Demencia infecciosa: 4 causas.

Enfermedad de Lyme

Ocurre debido a la picadura con un tipo de garrapata, llamada patas negras en EE.UU, donde son relativamente comunes. Aunque eso no basta: para desarrollar Lyme la garrapata debe estar infectada con una bacteria, la Borrelia burgdorferi.

Después de la picadura la persona puede sentir síntomas como dolores articulares y escalofríos, sin que lo asocie a la famosa garrapata. Sin tratar, la enfermedad puede volverse crónica.

La demencia ocurre solo en raras ocasiones, como en esos casos en que pasan años sin que la persona reciba un tratamiento efectivo. Si quieres saber más sobre esta condición y el curioso caso del cantante que citamos más arriba, no dejes de leer:

Cuando un supuesto alzhéimer resulta ser enfermedad de Lyme.

Enfermedades priónicas

Lo de priónicas puede que no te suene, pero si digo el mal de las vacas locas seguro te orientas mejor. Esta última es el ejemplo más conocido de enfermedad priónica, aunque hay otras, como el insomnio familiar fatal o la enfermedad de Gertsmann – Straussler – Scheinker.

La enfermedad se produce por la infección por priones, unas proteínas que van poblando el cerebro de los enfermos hasta que el daño que hacen es tal, que la persona empieza a manifestar síntomas como deterioro de la memoria, delirios, alucinaciones y alteraciones motoras.

Aunque la infección por priones más conocida es la que se produce por el consumo de carne de vacas enfermas, en realidad la mayoría de los casos de enfermedades priónicas tiene como causa mutaciones genéticas o simplemente no se conoce su origen.

Desde que se produce la infección hasta que aparecen los síntomas, puede pasar más de una década. Conduce irremediablemente a la demencia y no tiene cura.

VIH-SIDA

La infección por VIH, el virus que produce el SIDA, puede llevar en los casos en que la infección está muy avanzada a la demencia. Gracias a los fármacos antirretrovirales, la incidencia de demencia en esta población ha disminuido notablemente.

Al contrario que en las enfermedades priónicas, la mayoría de las personas con VIH no desarrolla demencia. Cuando sí ocurre, se manifiesta en forma de enlentecimiento, tanto motor como en el procesamiento mental, depresión o problemas para organizarse y planificar el día a día.

Sífilis

Afortunadamente también son casos cada vez más raros. La neurosífilis es el resultado de la infección del sistema nervioso central por la bacteria que causa la sífilis. Se da en personas que llevan muchos años con la enfermedad sin haber recibido tratamiento.

Existen varias formas de neurosífilis, la más común es la llamada parálisis general, que llega a provocar demencia. La persona enferma puede mostrar síntomas como grandiosidad, poco control emocional, euforia y por supuesto, déficit en el funcionamiento intelectual. El tratamiento con antibióticos suele ayudar a revertir algunos problemas.

Estos son solo cuatro ejemplos, pero existen muchas otras enfermedades infecciosas que potencialmente pueden causar demencia. Un diagnóstico temprano y acertado, en algunas circunstancias, puede llegar a revertir los daños.

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Referencias

Almeida OP y Lautenschlager NT (2005): Dementia associated with infectious diseases. Int Psychogeriatr. Disponible en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16240484

Ellison, J. (2016): Infections that Can Cause Dementia. BrightFocus Foundation. Disponible en http://www.brightfocus.org/alzheimers/article/infections-can-cause-dementia

Sevilla, C. y Fernández, C: Demencias: clasificación etiológica y diferenciación cognitiva.

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