Pérdida de peso en el alzhéimer: causas, consecuencias y tratamiento


La pérdida de peso en el alzhéimer aumenta el riesgo de mortalidad en los enfermos. Diversas estrategias pueden aplicarse para abordar este problema.

pérdida de peso en el alzhéimer

Alrededor del 40% de las personas con alzhéimer pierden peso de forma inintencionada. Cuando se compara a un grupo de personas con esta enfermedad con otro grupo de la misma edad pero sin alzhéimer, los primeros tienden a perder más peso en un mismo periodo de tiempo.

El adelgazamiento en los enfermos se hace más acusado en fases avanzadas de la enfermedad, pero desde las primeras etapas, y sin variar la ingesta energética, ya se puede notar una tendencia en ese sentido ¿Qué consecuencias tiene esto? ¿Por qué sucede así? Sigue leyendo, que ya te lo explicamos todo.

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Consecuencias de la pérdida de peso en el alzhéimer

El adelgazamiento en las personas con alzhéimer tiene consecuencias que todo cuidador quiere evitar, por ejemplo:

  • Mayor vulnerabilidad a las infecciones.
  • Incremento del riesgo de úlceras por presión.
  • Más posibilidades de caídas.
  • Peor curso de la enfermedad, con incremento de la mortalidad.

¿Por qué las personas con alzhéimer adelgazan inintencionadamente?

Las causas, como sucede con demasiadas cosas en el alzhéimer, no están del todo claras. Todo parece indicar que es la combinación de varios factores, entre ellos:

  • Deterioro, como consecuencia de la enfermedad, de áreas cerebrales involucradas en el control de la conducta alimentaria y el apetito. La falta de apetito en los enfermos de alzhéimer es una preocupación habitual de los cuidadores.
  • Las alteraciones cognitivas hacen que desde las fases iniciales el enfermo tenga dificultades para hacer la compra y preparar los alimentos. En fases moderadas y avanzadas ya depende de que alguien le dé instrucciones para comer porque pierde la capacidad de recocer qué es la comida y qué se hace con los cubiertos.
  • Alteraciones conductuales como la agitación y la negación a comer del enfermo de alzhéimer dificultan la alimentación del paciente.
  • En fases avanzadas de la enfermedad aparecen los problemas para tragar (disfagia).

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¿Cómo tratar la pérdida de peso en el alzhéimer?

Puede sorprender a alguno, pero la intervención más exitosa que puede hacerse para evitar o revertir la pérdida de peso en las personas con alzhéimer es educar al cuidador.

Se ha observado que después de varias sesiones en que son instruidos en el conocimiento de la enfermedad y en técnicas específicas para el cuidado, el estado de los enfermos mejora.

Para hacer frente a la pérdida de peso en el alzhéimer se puede intentar:

  • Priorizar las comidas que le sean más agradables al enfermo.
  • Usar platos de colores que contrasten con el color de la comida, así la pueden percibir con mayor facilidad.
  • Usar vajillas adaptadas para personas con limitaciones funcionales como las que venden en las ortopedias. Pueden manipularse más fácilmente.
  • Usa especias para resaltar el sabor de la comida. Con el proceso normal de envejecimiento muchas personas experimentan un deterioro del sentido del gusto. Las especias ayudan a intensificar los sabores sin acudir a la sal.
  • Priorizar los alimentos que puedan comerse con las manos, así se evita el uso de los cubiertos que para el enfermo resulta complicado.
  • Suplementar, bajo supervisión médica, con suplementos líquidos como el Ensure o aumentar la ingesta calórica, por ejemplo, aumentando la cantidad de proteínas en la dieta.
  • Hacer de la comida un espacio agradable, si se convierte en un momento de estrés, el enfermo terminará por rechazarla.
  • Simplificar el ambiente, que no haya sonidos u otros estímulos muy fuertes que generen ansiedad al enfermo. Muchas personas alrededor insistiendo en que coma no es una buena idea.
  • Tiempo, tiempo y paciencia. Aunque muchas veces es muy complicado, hay que intentar reservar tiempo para las comidas, así evitamos las prisas y la ansiedad que traen consigo.
  • Comer juntos, así el enfermo puede guiarse por los gestos del cuidador (mientras esto sea posible).
  • Añadir a la dieta diaria alimentos fortificados.
  • Modificar la textura de las comidas cuando aparezcan los problemas de atragantamiento. Si la ingesta oral se hace muy difícil, entonces la familia y el médico pueden valorar la alimentación mediante sonda.

Fuentes y referencias

Alzheimer’s Association: Food, Eating and Alzheimer’s. En https://www.alz.org/care/alzheimers-food-eating.asp

Smith K.L y Greenwood C (2017): Weight Loss and Nutritional Considerations in Alzheimer Disease. En http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/01639360802265939?scroll=top&needAccess=true

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