La contaminación del aire, posible factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer


Un nuevo estudio encuentra cambios cerebrales relacionados con el alzhéimer en niños, adolescentes y adultos jóvenes expuestos a ambientes con elevada contaminación del aire.

contaminación alzhéimer

Hay quien lo tiene muy claro:

Las características distintivas de la enfermedad de Alzheimer comienzan en la infancia en ambientes contaminados. Debemos implementar medidas preventivas efectivas tempranas. Es inútil tomar acciones reactivas décadas después”.

Así se expresa Lilian Calderón-Garcidueña, toxicóloga de la Universidad de Montana, en EE.UU, que lleva años estudiando el impacto de la contaminación ambiental en el sistema nervioso.

Y su fuente de información no puede ser más directa: los residentes de la Zona Metropolitana del Valle de México, una megaciudad de más de 24 millones de habitantes expuestos a altos niveles de contaminación del aire.

La última de las investigaciones de Calderón-Garcidueña fue publicada en la revista Environmental Research, en la cual analizó el tejido cerebral de 203 personas, la menor de ella de 11 meses de vida y la mayor de 40 años.

¿Qué se encontró? Pues se observaron los primeros cambios patológicos asociados al alzhéimer y también mayor riesgo de suicidio, según reflejan los resultados.

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Desde los 11 meses ya se identifican las primeras alteraciones en el cerebro

En el estudio los investigadores analizaron la relación entre la patología del alzhéimer, la edad, la predisposición genética a la enfermedad y la exposición a altos niveles de materia particulada fina, la PM2.5.

Estas partículas que se encuentran en el aire son consideradas más peligrosas que otras de mayor tamaño, precisamente porque su dimensión hace que alcance más órganos y tejidos en el organismo, por ejemplo, el cerebro.

La fuente principal de PM2.5 en las ciudades es la combustión de los coches.

Los investigadores encontraron “señales biológicas” del alzhéimer en el 99.5% de los casos analizados.

Por señales biológicas nos referimos a los cambios patológicos que ocurren en el cerebro de las personas afectadas por la enfermedad, aun cuando no manifiestan síntomas.

Son fundamentalmente dos: acumulación de placas de proteína amiloide en el espacio entre las neuronas y de ovillos neurofibrilares de tau en el interior de estas células nerviosas.

Con la nueva definición del alzhéimer que acaba de ser lanzada, que hace énfasis en los cambios biológicos, se puede considerar que muchas de estas personas tenían la enfermedad de Alzheimer.

Es más, en el menor de 11 meses analizado, los investigadores detectaron un estadio previo a la formación de los ovillos neurofibrilares de tau, que en sujetos dos décadas mayores ya eran evidentes.

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La predisposición genética multiplica el riesgo

Al analizar a las personas que eran portadoras de una variante genética que aumenta el riesgo de alzhéimer, el llamado alelo apoE4, se observó que incluso bajo la misma exposición a partículas en suspensión, su riesgo de llegar a una fase avanzada de acumulación de ovillos de tau era 23.6 veces mayor (en comparación con los no portadores).

Además, su riesgo de suicidio también fue superior al de otras personas analizadas que no tenían esa predisposición genética.

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¿La contaminación ambiental causa alzhéimer?

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Para los investigadores es un factor de riesgo modificable importante, aunque nadie ha mencionado aún la palabra causa.

Lo que sí mencionan es que:

La evolución de la enfermedad de Alzheimer desde la infancia amenaza el bienestar de nuestros niños y futuras generaciones. El control de la contaminación debe ser prioritario”.

Y aunque nadie duda del impacto negativo de la contaminación del aire, parece que aún no estamos en el punto de decir que está involucrada en la etiología del alzhéimer.

Los propios autores reconocen que no tienen datos suficientes de los sujetos investigados como para afirmar que otros factores no están influyendo en lo observado.

Si se analizan muestras de tejido cerebral de personas que vivieron en ambientes con bajos niveles de contaminación del aire, ¿estarían libres de alzhéimer?

Según investigaciones previas en las que también participó la Dra. Calderón-Garcidueña, sí.

Es de notar que la mayoría de los estudios referenciados en la investigación llevan la autoría de Calderón-Garcidueña, lo que, si bien demuestra su dedicación a este tema, también refleja que son resultados que deben ser confirmados por otros grupos de investigación y en otras poblaciones.

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Fuentes y referencias

Calderón-Garcidueña, L (2018)Hallmarks of Alzheimer disease are evolving relentlessly in Metropolitan Mexico City infants, children and young adults. APOE4 carriers have higher suicide risk and higher odds of reaching NFT stage V at ≤ 40 years of age. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935118301439

University of Montana(2018) UM Researcher: Evidence Mounts for Alzheimer’s, Suicide Risks Among Children, Young Adults in Polluted Cities. En http://news.umt.edu/2018/04/041318alzh.php

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