Las vacunas no causan autismo y, sin embargo, muchas webs siguen sugiriendo lo contrario


Un estudio encuentra que, a pesar de la evidencia en contra, todavía hay muchos sitios de información en Internet que vinculan el autismo a las vacunas. Lo más peligroso es que algunas webs de esta índole logran estar entre las primeras 10 posiciones de Google.

¿Me tienes un poco de paciencia? Te voy a explicar brevemente una pequeña obsesión de quienes nos dedicamos a crear contenido en Internet.

La obsesión es sencilla: estar entre las 10 primeras posiciones de Google para un resultado de búsqueda, mientras más arriba, mejor.

Si buscas “procesos cognitivos”, por poner un ejemplo, verás un artículo nuestro entre el tercer y cuarto puesto. Más arriba significa que llegarás a más personas, personas a las que tienes oportunidad de brindar información y, cómo no, influir.

Ese es el poder, la grandeza y también el peligro de Internet. Todos podemos pujar por llegar arriba y nada asegura que en el top estarán las fuentes más fiables.

¿Qué sucede cuando alguien busca “autismo vacunas”? Pues sucede que, a pesar de que la ciencia ha despejado las dudas acerca de que existan vínculos causales entre el autismo y las vacunas, todavía hay sitios que promueven una visión negativa sobre este tema.

Esa fue la conclusión a la que llegó una investigación realizada por científicos de la Escuela de Medicina de Brighton y Sussex, en Reino Unido, junto a colegas de Brasil, Australia, Bélgica y Singapur. Los resultados fueron recientemente publicados en la revista Frontiers in Immunology.

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Entre el 12% y el 24% de los sitios webs difunden información antivacunas

autismo vacunas

Los investigadores hicieron una búsqueda para el término “autismo vacunas” (autism vaccine, en inglés, en el original) en Google en los idiomas inglés, francés, italiano, portugués, mandarín y árabe.

Analizaron los primeros 200 resultados que ofrecía Google en cada uno de los motores de búsqueda para el idioma en que se realizó la navegación.

Encontraron que, afortunadamente, la mayoría de los sitios eran “pro-vacunas” (entre el 40% y el 70%) y decimos afortunadamente debido a la importancia de estos compuestos para la salud individual y colectiva.

Sin embargo, entre el 12% y el 24% de las webs daban una visión negativa de las vacunas. Pero ya hablamos que en Google la posición importa (y mucho), entonces, ¿qué posición logran alcanzar los antivacunas cuando alguien busca “autism vaccine”?

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La posición en los resultados de búsqueda varía

autismo vacunas

Resulta que en google.com no aparecen sitios que hablen a favor de una relación causal entre las vacunas y el autismo entre las primeras 10 posiciones.

Sin embargo, la situación cambia cuando las búsquedas se realizan en el buscador de cada país, por ejemplo, en https://www.google.fr, en donde sí aparecen entre los primeros puestos sitios con información negativa sobre las vacunas y el autismo o, como mínimo, generando dudas sobre el tema.

En muchos casos, comentan los investigadores, se trata de noticias basadas en estudios científicos con una evidencia débil, sin embargo, llegan a millones de personas gracias a los medios de comunicación.

En opinión del director de la investigación, el Dr. Pietro Ghezzi:

Este estudio revela una contaminación de la información de salud disponible para el público con una desinformación que potencialmente puede tener un impacto en la salud pública. También muestra que los estudios científicos con escasa evidencia pueden tener un impacto perjudicial en el público .

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Y en España, ¿qué encontramos?

Si has llegado hasta aquí ya habrás notado que la investigación no analizó los resultados de búsquedas en español, pero sin el ánimo de ser exactos, diríamos que el panorama no es muy diferente.

Ahora mismo realicé una búsqueda rápida sobre “autismo vacunas” y en la quinta posición aparece un artículo que, al menos su titular, habla directamente de una relación entre el autismo y las vacunas.

Lo mejor del mencionado texto es que para acceder a él hay que pagar una suscripción, con lo cual su alcance es más limitado.

Sin embargo, ya sabemos que a muchos les es suficiente con un titular para establecer una creencia y el hecho de que ese artículo está en una posición tan elevada, significa que recibe muchos clics.

¿Qué hacer? Por lo pronto varios gigantes tecnológicos, motivados por los escándalos de las fake news, están intentando limpiar los contenidos que difunden de bulos y desinformación.

Pero las autoridades sanitarias deben comprender que la promoción de la salud en nuestra época depende de cuán arriba te posicione Google.

Ya las autoridades estadounidenses lo han entendido y MedlinePlus, una enciclopedia de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina, se ha convertido en uno de los principales proveedores de información en este campo en español.

¿Otros seguirán el ejemplo? Es de desear.

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Fuentes y referencias

Brighton and Sussex Medical School (2018): Online information on vaccines and autism not always reliable, BSMS study shows. En http://www.sussex.ac.uk/broadcast/read/45077

Nadia, Al-Jefri Majed, Bizzi Isabella Harb, Perano Gianni Boitano, Goldman Michel, Haq Inam, Chua Kee Leng, Mengozzi Manuela, Neunez Marie, Smith Helen, Ghezzi Pietro (2018): Fake News or Weak Science? Visibility and Characterization of Antivaccine Webpages Returned by Google in Different Languages and Countries. Frontiers in Immunology. En https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fimmu.2018.01215/full

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