El reto de dormir para un paciente con demencia: 8 recomendaciones que pueden ayudar


Las modificaciones ambientales y de estilo de vida pueden ayudar a manejar las alteraciones del sueño en las personas con demencia y se prefieren a los tratamientos con fármacos.

Son las dos de la mañana y vuelve a pedir que la lleves al baño. Es la segunda vez, además, en otras ocasiones te ha pedido agua y ha preguntado la hora.

No es una noche excepcional, en realidad es una noche más de tantas en que ella, que tiene demencia, no logra conciliar el sueño.

Como resultado no duerme, ella ni nadie de los que la rodean. Al otro día el cansancio y la irritación se pasean a sus anchas por casa.

El anterior es un caso ficticio inspirado en situaciones muy reales, esas que viven millones de cuidadores y pacientes con demencia.

Los trastornos del sueño están entre los síntomas que más afectan su calidad de vida, por eso hoy volvemos sobre este tema con 8 recomendaciones que no aseguran una buena noche de sueño, pero sí pueden aumentar las posibilidades de que ocurra.

¡Allá vamos!

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Cómo mejorar el sueño de una persona con demencia

Hábitos y regularidad, claves

Ya sea que tienes demencia o no, la regularidad en tus horarios es fundamental para mejorar el proceso de sueño, también el hecho de mantener los hábitos alrededor de la hora de ir a dormir.

En ocasiones he visto casos en que, al mudarse un familiar con la persona con demencia, este impone sus horarios, que no tienen nada que ver son los horarios de toda la vida del paciente, lo que termina afectando el ciclo sueño-vigilia.

Acostarse y levantarse generalmente a la misma hora y realizar las mismas actividades antes de ir a la cama, ayuda a lanzar al cerebro el mensaje de que la hora de dormir llegó.

No olvides la importancia de la luz

La luz artificial en la noche, como la que proviene de las teles y los dispositivos móviles, puede dificultar la conciliación del sueño, pero por otra parte la luz natural durante el día podría ayudar a mejorar esta función.

Se recomienda, en la medida de lo posible, dar paseos por el exterior en la mañana y antes de caer la tarde, una buena forma, además, de realizar actividad física.

Por la noche mantener las luces apagadas (a menos que sea una costumbre de la persona lo contrario) y si existen preocupaciones con la seguridad, instalar luces que se activen con el movimiento.

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Y ya que hablamos de actividad física…

Seguro ya lo has escuchado, pero aquí no tememos repetirnos: la actividad física moderada durante el día (nunca en horarios cercanos a la hora de ir a la cama) puede ayudar a mejorar el sueño en las personas con demencia.

Ok con las siestas, pero en su justa medida

La Sociedad para el Alzhéimer de Canadá recomienda dos modalidades de siesta: o una que dure entre 15 o 20 minutos o un ciclo de sueño completo de 90 minutos.

Un tiempo intermedio puede hacer que la persona se levante más irritada y confundida.

La comodidad física, necesaria para todos

Estar físicamente a gusto es otro de los elementos que aportan su grano de arena a un mejor dormir.

En las personas con demencia hay factores que influyen negativamente, como el uso de pañales (si es el caso), o incluso un exceso de mantas y almohadas, que son puestas con la mejor intención, pero terminan siendo molestas.

Cuida estos detalles.

La temperatura, más importante de lo que crees

El cuerpo de forma natural disminuye su temperatura cuando estamos dormidos, un ambiente en exceso cálido va contra esa tendencia natural.

Lo ideal es que la temperatura se mantenga entre 18-22° C, según la Sociedad del Alzheimer de Canadá. Así que ya sabes, cuidado con la calefacción en invierno y la falta de una adecuada climatización en verano.

Evita actividades o situaciones excitantes durante la noche

Siendo claros: los jaleos es mejor dejarlos para la mañana. Antes de ir a la cama evitemos situaciones que activen a la persona con demencia y le impidan dormir.

Descarta otras posibles enfermedades, como infecciones urinarias

dormir demencia

Es importante, siempre que se produzcan cambios de comportamiento y hábitos muy bruscos en la persona con demencia, descartar la presencia de otras enfermedades.

Debido a las propias limitaciones del lenguaje que tienen los enfermos, se ven imposibilitados de comunicar lo que sienten, incluso el dolor. De ahí la importancia de estar atentos a esas otras señales, como el insomnio en pacientes que antes dormían adecuadamente.

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Fuentes y referencias

Alzheimer Society of Canada : Sleep. En http://alzheimer.ca/en/Home/Living-with-dementia/Day-to-day-living/Sleep

Alzheimer’s Association:Treatments for Sleep Changes. En https://www.alz.org/alzheimers_disease_10429.asp

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