El momento de los psicobióticos: ¿podrán los microbios contra la depresión?


Los psicobióticos forman parte de las hipótesis que intentan explicar la relación entre las bacterias residentes del intestino y diversas enfermedades neuropsiquiátricas, entre ellas la depresión.

psicobióticos

Hace más de un siglo se conoce que las bacterias pueden tener efectos positivos en la salud, pero solo en los últimos años varios estudios han logrado demostrar el vínculo que existe entre las bacterias residentes del intestino y las afectaciones neurosiquiátricas, entre las que se encuentra la depresión.

La depresión es un trastorno mental que se caracteriza por un estado de ánimo bajo o poco estable, desinterés, desesperanza, falta de concentración, sensación de cansancio y trastornos del sueño o del apetito.

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Eje cerebro-intestino, la clave de todo

esclerosis multiple y microbiota

El cerebro y el intestino están conectados a través del sistema nervioso entérico y el nervio vago, formando lo que se conoce como eje cerebro-intestino.

Los neurotransmisores producidos por los microbios residentes en el intestino influyen en la señalización a través de dicho eje. Por esta razón, la ruptura del equilibrio de la microbiota intestinal se ha correlacionado con la aparición de afectaciones a nivel del cerebro.

Existen evidencias que indican que algunos episodios depresivos se asocian con cambios en el funcionamiento del sistema nervioso central, producidos a través de mecanismos inflamatorios, inmunológicos y neuroendocrinos.

Estos últimos suceden debido a la no secreción o producción anómala de péptidos neuroactivos por parte de la microbiota.

Algunos de los factores que conllevan a la desestabilización microbiana en el intestino son los siguientes: uso de antibióticos por tiempo prolongado y utilización de conservantes sintéticos y herbicidas.

Estos agentes externos igualmente pueden afectar las funciones secretoras de los enterocitos, células epiteliales del intestino, que en simbiosis con la microbiota normal participan en la producción de moléculas neuroactivas.

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Los psicobióticos como posible terapia para la depresión

psicobióticos depresión

El término probiótico se refiere a la mezcla de alimentos y microorganismos vivos que hace factible la deposición de los microorganismos en el intestino.

Se ha reportado a partir de estudios en animales y humanos que los probióticos pueden ejercer importantes efectos fisiológicos, siempre y cuando se ingieran en cantidades adecuadas.

Esas evidencias apoyan la reducción de la depresión, la ansiedad y el stress. Esta posible influencia sobre el sistema nervioso dio lugar a una nueva definición: psicobióticos.

Se ha atribuido a un gran número de géneros alguna acción sobre la depresión, entre ellos se encuentran: Lactobacillus spp, Lactococcus y Bifidobacterium spp.

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¿Cómo pueden los psicobióticos influir sobre la depresión?

Se han propuesto dos mecanismos de acción fundamentales:

Mecanismo 1

Producción y liberación de sustancias neuroactivas (es decir, neurotrasmisores) como el ácido gamma-aminobutírico y la serotonina (químico de la alegría), que garantizan el correcto funcionamiento del eje intestino-cerebro, a través del sistema nervioso simpático y parasimpático, cuyas inervaciones son predominantes en todo el tracto gastrointestinal.

Mecanismo 2

Influencia sobre el sistema endocrino, pues se ha observado la reducción de los niveles de cortisol (conocida como la hormona del stress) e incremento de los de oxitocina (conocida como la hormona del cariño) en respuesta a la utilización de los psicobióticos.

Aunque las investigaciones realizadas sobre este tema por el momento resultan muy atractivas, realmente es un campo tan novedoso que las incógnitas superan las certezas, algo que en el futuro debe cambiar, ¿llegaron los psicobióticos para quedarse?

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Fuentes y referencias

Kali, A. (2016). Psychobiotics: An emerging probiotic in psychiatric practice. Biomedical Journal 39, 223-224.

Misra, S; Mohanty, D. (2017). Psychobiotics: A new approach for treating mental illness? Critical Reviews in Food Science and Nutrition, DOI: 10.1080/10408398.2017.139980

Schmidt, C. (2015). Mental health: thinking from the gut. Nature 518, 12-15.

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