Y ahora el apéndice, ¿dónde surges, Mr. Parkinson?

Las personas a las que se les elimina el apéndice tienen menos riesgo de desarrollar párkinson en el futuro. Incluso en los pacientes que sí desarrollan la enfermedad, una apendicectomía retrasa el inicio de los síntomas.

apéndice párkinson

Crédito de imagen: Wikimedia Commons

Tres investigaciones previas no habían logrado encontrar relación entre la eliminación del apéndice y el riesgo de párkinson, pero ahora un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine, que analizó el suficiente número de personas durante un tiempo considerable, sí refleja que la eliminación del apéndice se asocia a menor riesgo de desarrollar la enfermedad.

En la investigación, dirigida por investigadores del Instituto de Investigación Van Andel (VARI), en EE.UU, se analizó información contenida en registros de salud suecos de 1,698,000 individuos, información recogida durante más de 50 años.

El apéndice, uno de esos elementos anatómicos sin los que podemos vivir, se encuentra en la primera parte del intestino grueso, con lo cual los resultados de este estudio se unen a la corriente, cada vez más popular, que postula que el párkinson tiene su inicio fuera del cerebro, específicamente en la zona gastrointestinal.

Pero vayamos por parte, primero vamos a conocer qué se observó en este estudio reciente del que se han hecho eco algunos de los principales medios de comunicación del mundo.

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La apendicectomía disminuye el riesgo de párkinson y retrasa la edad de inicio de la enfermedad en los habitantes de zonas rurales

Los investigadores hallaron que las personas a las que se les había extirpado el apéndice (un total de 551,647) tenían mucho menos riesgo de desarrollar párkinson que el resto de la población general.

Exactamente encontraron que cada mil personas con apendicectomía, 1.17 desarrollaron párkinson. En la población general esa cifra fue de 1.4 por cada mil.

Los investigadores calculan que la disminución del riesgo para el grupo sin apéndice asciende a 19.3%.

Sin embargo, y este es un detalle importante, cuando se analizó la información en función de si la persona era residente en zona urbana o rural, resultó que el supuesto beneficio de la apendicectomía era más marcado para los residentes de áreas rurales.

Y, por el contrario, en los residentes de zonas urbanas la eliminación del apéndice no parecía tener un efecto moderador del riesgo.

Para entender este resultado en perspectiva hay que conocer que el riesgo de párkinson se considera mayor en los habitantes de áreas rurales, entre otras razones debido a la mayor cercanía a zonas en las que se utilizan pesticidas.

Según explicó a Science Viviane Labrie, autora principal del estudio, lo observado podría significar que una apendicectomía podría ser más protectora en los casos de Parkinson que tienen algún desencadenante ambiental.

Pero ahí no terminan los resultados intrigantes.

Ideas con las que te puedes quedar

  • En algunas personas residentes en áreas rurales, la eliminación del apéndice parece estar asociada a menor riesgo de desarrollar párkinson.
  • Haberse realizado una apendicectomía décadas antes del inicio del párkinson parece relacionarse con un comienzo de la enfermedad más tardío.
  • Algunos investigadores consideran que el párkinson puede comenzar en el tracto gastrointestinal, aunque esta es una idea controvertida.

Resulta que analizando el historial de los pacientes diagnosticados con párkinson, tanto los casos contenidos en esta base de datos inicial como la información de otra base de datos de 849 pacientes, los investigadores observaron que la edad de comienzo de la enfermedad se retrasó durante años en el grupo que pasó por una apendicectomía.

De hecho, la información sobre esta segunda muestra (la de 849 pacientes) refleja que en promedio la edad de comienzo del párkinson se retrasó en 3.6 años.

Eso sí, solo en las personas que se sometieron a una apendicectomía al menos 30 años antes de la aparición de la enfermedad.

Ahora bien, una vez visto que eliminar el apéndice disminuye el riesgo de párkinson en algunas personas e incluso eleva la edad de inicio, una pregunta se impone sola: ¿por qué podría disminuir el riesgo de párkinson eliminar el apéndice?

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¿Por qué podría disminuir el riesgo de párkinson eliminar el apéndice?

La respuesta puede estar, en parte, en lo que se observó cuando se analizó el apéndice de 48 personas sin párkinson.

Resulta que casi todos contenían agregados de proteínas similares a aquellas que se detectan en el cerebro de los pacientes fallecidos con enfermedad de Parkinson.

Se considera que estas acumulaciones de alfa-sinucleína, que así se la llama a la proteína, son las responsables del daño a las neuronas que experimentan los pacientes con párkinson y con demencia con cuerpos de Lewy.

En los últimos años numerosas investigaciones han sugerido que esta proteína, que inicialmente está en el tracto gastrointestinal, logra llegar al cerebro a través del nervio vago y desencadenar así la enfermedad.

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Otros hallazgos que sugieren que el párkinson podría estar relacionado con el tracto gastrointestinal

esclerosis multiple y microbiota

La idea de que el párkinson puede comenzar mucho más al sur del cerebro, aunque controvertida, cuenta con algunos hechos a su favor.

Por ejemplo, es conocido que los pacientes comienzan con alteraciones gastrointestinales décadas antes de que se haga evidente la enfermedad.

Además, se han detectado esas acumulaciones de alfa sinucleína que mencionamos antes en las neuronas del tracto gastrointestinal de pacientes con párkinson, incluso antes de la fase sintomática.

Estudios en animales de experimentación han mostrado que la alfa sinucleína puede comportarse similar a los priones, es decir, ir “infectando” célula a célula.

También ha llamado la atención que las personas que se someten a una vagotomía, que es la sección del nervio vago (que se ramifica desde el cerebro hacia el intestino) como tratamiento de las úlceras duodenales, tienen menos riesgo de desarrollar párkinson.

¿Significa todo esto que, en efecto, el párkinson comienza en el intestino? Pues no, no significa tal cosa, pero sí sugiere que es un camino que hay que seguir explorando porque las implicaciones pueden ser mayúsculas.

Es evidente que todas las personas a las que no se les elimina el apéndice no desarrollan párkinson ¿Qué sucede en aquellos que finalmente sí desarrollan la enfermedad? ¿Algún factor ambiental es el desencadenante?

Preguntas que llevan a nuevas preguntas, la eterna dinámica de la ciencia.

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Fuentes y referencias

Bryan A. Killinger, Zachary Madaj, Jacek W. Sikora, Nolwen Rey, Alec J. Haas, Yamini Vepa, Daniel Lindqvist, Honglei Chen, Paul M. Thomas, Patrik Brundin, Lena Brundin, Viviane Labrie (2018): The vermiform appendix impacts the risk of developing Parkinson’s disease. SCIENCE TRANSLATIONAL MEDICINE. En http://stm.sciencemag.org/content/10/465/eaar5280#T1

Servick. K (2018): Seeds of Parkinson’s disease may hide in the appendix. En https://www.sciencemag.org/news/2018/10/seeds-parkinson-s-disease-may-hide-appendix

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