Fisiopatología del lupus eritematoso sistémico neuropsiquiátrico

El lupus eritematoso sistémico compromete diferentes órganos y sistemas, entre los que se incluye el sistema nervioso central. La fisiopatología de esta enfermedad puede ser descrita, entre otros mecanismos, por daño vascular y atrofia cerebral.

Cambios histomorfológicos en un ganglio linfático debido a lupus eritematoso sistémico | Nephron, Wikimedia Commons

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune caracterizada por la pérdida de tolerancia a antígenos propios, producción de autoanticuerpos patogénicos y daño a múltiples órganos.

Las mujeres se encuentran más frecuentemente afectadas que los hombres, en una razón mujer/hombre de 9/1.

La prevalencia oscila entre 10-150 casos por cada 100 000 habitantes, con una tasa de supervivencia de 10 años en el 70%.

El LES tiene un espectro clínico amplio con una variedad de signos y síntomas que comprometen diferentes órganos y sistemas, incluyendo el sistema nervioso central (SNC).

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Manifestaciones neuropsiquiátricas específicas del SNC

Se han definido 19 síndromes clínicos dentro de las manifestaciones neuropsiquiátricas del LES con la finalidad de facilitar el diagnóstico.

Doce de estas manifestaciones son específicas del SNC e incluyen:

  1. meningitis aséptica
  2. enfermedad cerebrovascular
  3. síndromes desmielinizantes
  4. cefalea (incluyendo migraña e hipertensión endocraneana benigna)
  5. trastornos del movimiento (corea)
  6. mielopatía
  7. convulsiones
  8. estado confusional agudo
  9. trastorno de ansiedad
  10. disfunción cognitiva
  11. trastorno del ánimo
  12. psicosis

Fisiopatología del lupus eritematoso sistémico neuropsiquiátrico

Las fechas blancas señalan lesiones en la sustancia blanca del cerebro del cerebro de un paciente con lupus eritematoso sistémico neuropsiquiátrico | Ercan, E et al, 2015

La patogénesis del LES neuropsiquiátrico es desconocida. Sin embargo, es poco probable que un único mecanismo justifique la gran variedad de síntomas descritos.

A continuación analizaremos los mecanismos patogénicos que han sido postulados para explicar el compromiso del SNC en el LES.

Daño vascular

Se ha descrito que más que un proceso de vasculitis, lo que ocurre es un proceso de vasculopatía, en el cual se acumulan múltiples células mononucleares de la sangre (por ejemplo: linfocitos y monocitos) alrededor de los vasos sanguíneos y se generan cambios proliferativos y lesiones vasculares.

Esto propicia alteraciones en la barrera hematoencefálica y por consiguiente, el paso de autoanticuerpos al SNC.

Células B (producción de autoanticuerpos)

Las células B son las productoras de anticuerpos por excelencia, los cuales son generados frente a proteínas que guarden algún tipo de relación con el patógeno.

Se denomina autoanticuerpo a aquellas moléculas con actividad inmune generadas frente a proteínas que no necesariamente están relacionadas con algún patógeno, por ejemplo: fosfolípidos y proteínas de las membranas neuronales.

Múltiples anticuerpos han sido implicados en la fisiopatología de la enfermedad, como colaboradores en la vasculopatía y la lesión neuronal directa.

  • Anticuerpos antifosfolípidos: se han relacionado con manifestaciones locales tales como enfermedad cerebrovascular, convulsiones, trombosis venosas y disfunción cognitiva.
  • Anticuerpos antineuronales: se han relacionado con psicosis y convulsiones. El 45% de los pacientes con LES y con compromiso del SNC presentan estos anticuerpos.

Neurodegeneración (atrofia cerebral)

Las células gliales de los plexos coroideos poseen receptores para complejos inmunes. Los complejos inmunes son uniones entre anticuerpos y proteínas del sistema del complemento, incluso se ha descrito la presencia de células inmunitarias.

El sistema del complemento es un mecanismo de defensa cuya misión principal es eliminar patógenos de la circulación.

La presencia de complejos inmunes genera disfunción de los plexos coroideos, los cuales funcionan como sitios de producción del líquido cefalorraquídeo (sustancia fundamental para el funcionamiento y la higiene del sistema nervioso central).

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Células T (producción de citoquinas)

Los efectos de los procesos pro-inflamatorios que suceden en el LES neuropsiquiátrico tienen un papel importante en la patogénesis.

Se han encontrado niveles elevados de citoquinas (mediadores inmunológicos) tanto en el suero como el líquido cefalorraquídeo.

Esta situación demuestra la existencia de un ambiente altamente inflamatorio, el cual llega a ser incompatible con el adecuado funcionamiento del SNC.

Sistema inmune neuroendocrino

Se cree que el LES activo puede dar lugar a una respuesta de estrés crónico, con la activación resultante de los sistemas noradrenérgico y del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.

Lesión directa del SNC

Este daño es causado a través de metaloproteinasas, especies reactivas del oxígeno y del nitrógeno (estrés oxidativo) y toxicidad de aminoácidos excitadores.

Tratamiento

médico

En la actualidad no existen tratamientos específicos debido a que no hay estudios que demuestren la eficacia y la seguridad de los mismos.

Las manifestaciones neuropsiquiátricas del LES son un reflejo de un proceso inflamatorio sistémico que deriva en neurotoxicidad, de manera que el tratamiento debe administrarse de manera sistémica.

El tratamiento se basa en la gravedad y en el tipo de manifestación neuropsiquiátrica, e incluyen: esteroides, inmunomoduladores, anticoagulantes, anticonvulsivos y antidepresivos.

Se requiere impulsar los esfuerzos para desarrollar herramientas de diagnóstico de la enfermedad neuropsiquiátrica asociada a LES para así poder tomar decisiones terapéuticas eficaces.

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Bibliografía

Díaz Cortés, D., Correa-González, N., Díaz, M., Martín Gutiérrez, J., & Fernández Ávila, D. (2015). Compromiso del sistema nervioso central en el lupus eritematoso sistémico. Rev Colomb Reumatol. 22(1), 16–30.

Liu, Z., & Davidson, A. (2012). Taming lupus-a new understanding of pathogenesis is leading to clinical advances. Nat Med.18, 871–882.

 

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