Y esta tristeza que no tiene fin: distimia o trastorno depresivo persistente.


La distimia es una forma crónica de depresión que puede afectar significativamente la calidad de nuestra vida. Puede durar años y quien la padece, llegar a asumirla como parte de su vida normal: ¡error!

distimia

Estar deprimido significa mirar la vida con unos ojos a los que le han arrancado la posibilidad de ver en colores. Los tonos grises lo ocupan todo. Si nos miramos a nosotros solo vemos lo malo, si al futuro, nada de lo pueda acontecernos supondrá una esperanza de felicidad. Lo más alarmante del asunto es que este no es un estado de ánimo aislado. Los niveles de esta enfermedad son ya los de una epidemia  y tal vez, sin saberlo, vivimos en un mundo deprimido, que no sabe cómo construir un futuro de felicidad. Más del 10 % de los adultos mayores se encuentran deprimidos mientras usted lee este texto. Siga leyendo y se enterará de varios aspectos de interés acerca de la distimia, una de las formas clínicas más frecuentes de esta triste enfermedad.

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Definiendo la distimia

La distimia, también conocida como trastorno depresivo persistente, es una forma crónica de depresión. Sus manifestaciones pueden ser más leves; por ejemplo, que en el trastorno depresivo mayor, sin embargo, duran años (mínimo un año en los niños y adolescentes y dos en los adultos) y pueden interferir significativamente en la vida cotidiana de los afectados (trabajo, familia, etc.)

Los síntomas de la distimia.

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Los síntomas de esta enfermedad van y vienen durante años. Su intensidad puede cambiar con el tiempo, pero los síntomas no suelen desaparecer más de dos meses seguidos. Algunos investigadores consideran que en la distimia predominan los síntomas de naturaleza cognitiva, por ejemplo, dificultades para concentrarse o baja autoestima, mientras que en la depresión mayor son más frecuentes los síntomas vegetativos, como fatiga o falta de apetito.  Entre los síntomas de la distimia podemos mencionar:

  • Pérdida de interés en las actividades diarias.
  • Tristeza o sensación de vacío
  • Cansancio y falta de energía.
  • Baja autoestima y sensación de incapacidad
  • Problemas de concentración y dificultad para tomar decisiones.
  • Irritabilidad o ira excesiva
  • Evitación de las actividades sociales
  • Sentimientos de culpa y preocupación por el pasado
  • Falta de apetito o ingestión excesiva de alimentos
  • Problemas para dormir

Algunas personas suponen que como sus síntomas han estado allí durante años no tienen solución, sin embargo, en esto están errados. Sería muy conveniente buscar ayuda profesional y es imprescindible hacerlo si aparecen ideas suicidas.

Factores de riesgo para la distimia.

Las causas de la depresión y en particular de la distimia son diversas e incluyen aspectos tanto biológicos como de tu propia personalidad y del ambiente social en que convives. Algunos de los principales factores de riesgo son:

  • Tener un pariente de primer grado con algún trastorno depresivo.
  • Eventos traumáticos como la pérdida de un ser querido.
  • Historial de trastornos de salud mental
  • Conflictos familiares.

Tratamiento de la distimia.


Los principales tratamientos a la distimia son los medicamentos y la psicoterapia. Generalmente se aconseja empezar por esta última, en especial con los adolescentes y jóvenes. Cada caso necesita del análisis detallado de un especialista que determine qué tratamiento es el más adecuado.

La medicación antidepresiva incluye fármacos inhibidores de la recaptación de serotonina y antidepresivos más clásicos, como los tricíclicos. Como siempre sucede con los psicofármacos la paciencia se impone. Puede tomar mucho tiempo encontrar el fármaco o la combinación de ellos que resulte efectivo en tu caso particular. También en el caso de la depresión persistente puede tomar más tiempo que el fármaco haga efecto. Algunos estudios han encontrado que tratamientos que a las pocas semanas no parecían ser muy efectivos, a los varios meses mostraban mejores resultaos. Es cuestión de que, junto a tu médico, vayáis probando qué compuesto es “el tuyo”.

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Referencias bibliográficas

Managing chronic depression. Disponible en http://www.health.harvard.edu/newsletter_article/managing-chronic-depression

Tartakovsky, M. A Current Look at Chronic Depression. Disponible en http://psychcentral.com/lib/a-current-look-at-chronic-depression/

Persistent depressive disorder (dysthymia). Disponible en http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/persistent-depressive-disorder/diagnosis-treatment/clinical-trials/rsc-20166633

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