Demencia vascular fases y evolución


Demencia vascular fases y evolución: un tema polémico, para el que habitualmente se usan instrumentos de evaluación que se diseñaron originalmente para otras demencias.

La demencia vascular es la segunda más común en el mundo, antecedida por la demencia que provoca la enfermedad de Alzheimer. Y es que la demencia (y esta es una aclaración importante) es un síndrome que puede estar ocasionado por decenas de enfermedades, siendo las alteraciones vasculares la segunda causa más frecuente.

Exactamente, ¿qué es la demencia vascular?

Demencia vascular es un síndrome que se caracteriza por la presencia de alteraciones cognitivas que llegan a afectar el normal desarrollo de la vida del paciente y que tienen origen en enfermedades cerebrovasculares.

Una persona con demencia vascular ha experimentado un daño al cerebro debido a alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral. Ese daño provoca deterioro de la atención, concentración, pérdida de habilidades para realizar tareas cotidianas, depresión, apatía y demás síntomas de demencia vascular.

El daño cerebral de origen vascular es muy diverso; puede sobrevenir después de un ictus o ser consecuencia de la llamada patología de pequeño vaso, entre otras muchas causas de lesión cerebrovascular.

Esa misma diversidad hace que hablar de fases de la demencia vascular sea un tema complejo y polémico.

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Por qué hay que tener precaución al hablar de las fases de la demencia vascular y su evolución

La demencia vascular es diversa desde el punto de vista sintomático y desde el punto de vista biológico. Diferentes lesiones al cerebro, en diferentes localizaciones, pueden llevar a la demencia vascular y a su vez, manifestarse con síntomas diversos dependiendo precisamente de la localización y extensión de la lesión cerebral.

Entonces, ¿cómo hablar de fases en una condición tan diversa? Pues en ocasiones se emplean las fases que hay descritas para la demencia de otro origen, como la provocada por alzhéimer, que sí tiene un curso más previsible.

Se habla de siete fases, de las cuales puedes leer aquí, o de tres y hasta 5, pero esas descripciones no pueden ser aplicadas a una persona con demencia vascular.

Alzhéimer no es enfermedad cerebrovascular, a pesar de que ambas enfermedades se manifiesten a la par en muchos pacientes.

La realidad es que nadie puede asegurar cuál será la evolución de la demencia vascular. El paciente puede pasar mucho tiempo en un aparente estancamiento y de repente, después de un ictus, tener un deterioro acelerado.


O el deterioro sobreviene más lentamente, sin que haya una conexión evidente con eventos cerebrovasculares, sin embargo, cuando se realizan pruebas de neuroimagen, el daño está ahí, solo que ha ocurrido sin que se manifiesten los síntomas, ha ocurrido silenciosamente.

Esta misma diversidad hace difícil hablar de esperanza de vida en la demencia vascular o de cuándo llega la fase final de demencia vascular.

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Demencia vascular fases y evolución: la mejor aproximación

La mejor aproximación que hemos encontrado a este tema de las etapas de demencia vascular aparece en el artículo “Diagnóstico del deterioro cognitivo vascular y sus principales categorías” publicado en la revista Neurología.

Las autoras comparten una tabla muy ilustrativa (ver imagen siguiente) de cómo puede ser la evolución de la demencia vascular y, si bien está lejos de ser una descripción de fases, sí refleja la diversidad de cursos que puede tomar este complejo síndrome.

demencia vascular fases

De la A a la E podemos ver los diferentes patrones evolutivos de la demencia causada por un ictus, que puede desarrollarse inmediatamente después de este evento y permanecer estable (A) o ir instaurándose progresivamente (B).

También sucede que el paciente experimenta varios ictus y después de cada uno de ellos, aumenta el deterioro (C). Incluso, la demencia puede estar desarrollándose antes de experimentar el ictus y profundizarse después de este (D)

Otro escenario posible en relación al ictus es cuando la demencia surge después de varios meses del evento (E).

A partir del patrón E la imagen refleja la posible evolución de los casos en los que la enfermedad cerebrovascular ha cursado sin síntomas evidentes, aunque sí puede detectarse mediante técnicas de neuroimagen.

Al igual que como sucede con el ictus, el paciente puede mantenerse estable durante varios años (F) o evolucionar gradualmente (G).

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Fuentes y referencias

Alzheimer’s Society: The progression of Alzheimer’s disease and other dementias. En https://www.alzheimers.org.uk/download/downloads/id/1772/factsheet_the_progression_of_alzheimers_disease_and_other_dementias.pdf

  1. Smith (2017): Clinical presentations and epidemiology of vascular Dementia. Clinical Science (2017) 131 1060–1068. DOI: 10.1042/CS20160607

Sachdev P, Kalaria R, O’Brien J, et al. Diagnostic criteria for vascular cognitive disorders: a VASCOG statement. Alzheimer disease and associated disorders. 2014;28(3):206-218. doi:10.1097/WAD.0000000000000034.

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