¡Esto es un no parar! Nuevamente vinculan alteraciones del sueño a mayor riesgo de alzhéimer.

¡Esto es un no parar! Nuevamente vinculan alteraciones del sueño a mayor riesgo de alzhéimer.


Los trastornos del sueño relacionados con la respiración parecen asociarse a mayor acumulación de una proteína vinculada al alzhéimer.

trastornos del sueño relacionados con la respiración

Comenzó la cita anual sobre alzhéimer más importante del mundo, la organizada por la Alzheimer’s Association estadounidense y que este año se desarrolla en Londres.

Entre tantas presentaciones y resultados de estudios volvió a llamar nuestra atención no uno, sino tres estudios que apuntan a que los llamados trastornos del sueño relacionados con la respiración (TSRR) pueden estar aumentando el riesgo de desarrollar alzhéimer.

En los estudios se vio una clara asociación entre las personas que padecían este tipo de trastornos y una mayor acumulación de la proteína tóxica que está en la etiología de la enfermedad de Alzheimer.

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Qué son los trastornos del sueño relacionados con la respiración.

No es un término muy conocido así que vale la pena aclararlo. Los trastornos del sueño relacionados con la respiración son aquellos que surgen como resultado de alteraciones en la ventilación mientras dormimos.

En las personas con trastornos del sueño relacionados con la respiración suele ocurrir que la respiración se hace muy lenta o superficial (hipoapnea), o que se interrumpa frecuentemente, lo que se llama apnea.

El tipo de apnea más común es la llamada apnea obstructiva del sueño (AOS) y fue uno de los trastornos analizados en esta ocasión.

¿Más proteína tóxica si tienes un TSRR?

Los tres estudios presentados en AAIC17 fueron desarrollado por científicos del Wheaton College, en Illinois, EE.UU.

En uno de ellos se analizó a 516 personas sin alteraciones cognitivas. Los investigadores observaron que aquellos que tenían un TSRR los niveles de la llamada proteína beta amiloide, directamente implicada en la enfermedad de Alzheimer, eran más elevados desde el inicio del estudio.

A medida que pasó el tiempo, en el grupo que experimentaba algún trastorno del sueño relacionado con la respiración la acumulación de la proteína tóxica fue más rápida.

En un segundo estudio se analizó a 798 personas con deterioro cognitivo leve. En este caso se observó la asociación entre la acumulación de beta amiloide y la apnea obstructiva del sueño.

trastornos del sueño relacionados con la respiración

Recordemos que el deterioro cognitivo leve es una condición en la que la persona manifiesta alteraciones en procesos como la memoria o el lenguaje, pero estas no son suficientes como para impedirle llevar una vida normal. El olvidadizo de toda la vida, vamos.

Pues bien, esta segunda investigación mostró un panorama semejante al anterior: niveles más elevados de beta amiloide desde el inicio del estudio y una acumulación más rápida durante al pasar el tiempo.

El tercer estudio utilizó los datos de los dos anteriores y, además, analizó a una muestra de 325 personas con enfermedad de Alzheimer.

Los resultados fueron en la misma línea: también en el grupo de afectados por alzhéimer aquellos que padecían apnea obstructiva del sueño tenían niveles más elevados de sustancia beta amiloide.

Aunque en el caso de las personas cognitivamente sanas y aquellas con deterioro cognitivo leve niveles elevados de beta amiloide no implican necesariamente que la persona desarrollará alzhéimer, en la actualidad es uno de los pocos marcadores para la enfermedad con los que se cuenta.

Lo ideal sería seguir durante más años a estos grupos y analizar la incidencia de alzhéimer y su relación con los trastornos del sueño asociados a la respiración.

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¿Una oportunidad de intervención?

Buena parte de los TSRR cuentan con tratamientos más o menos efectivos ¿Tratar el trastorno implicará disminuir el riesgo de la enfermedad? Una pregunta más sin respuesta, pero que atrae a los investigadores.

Para uno de los autores del estudio, Omonigho Bubu:

“Hay que destacar la importancia de investigar y diagnosticar acertadamente los trastornos del sueño relacionados con la respiración, especialmente en las personas con riesgo de demencia, y más importante aún, en personas diagnosticadas con deterioro cognitivo leve”

La relación entre los diversos trastornos del sueño y la enfermedad de Alzheimer cuenta con numerosas evidencias, pero ninguna de ellas definitiva o, al menos, que lleve a una oportunidad terapéutica ¿Cambiará en algún momento este panorama?

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Referencias

Alzheimer’s Association International Conf (2017): Can Treating Sleep Problems Lower Dementia Risk?. Disponible en https://www.alz.org/aaic/releases_2017/AAIC17-Tues-Briefing-Sleep.asp