Vértigo central y periférico, ¿cómo diferenciarlos?

Vértigo central y periférico, ¿cómo diferenciarlos?

En el vértigo de posible origen periférico predomina la sensación de rotación del medio alrededor del paciente, mientras que en el vértigo de posible origen central predomina más la sensación de mareo, inestabilidad y la imposibilidad para deambular.

vértigo central y periférico

El vértigo representa una causa frecuente de asistencia a los servicios de salud por la población en general.

Las interconsultas con las especialidades de neurología, otorrinolaringología, ortopedia y oftalmología son algunas de las más solicitadas por los pacientes que manifiestan este síntoma, el cual puede estar asociado a múltiples enfermedades.

Resulta primordial, antes de enviar a un paciente a estas consultas especializadas, reconocer si este síntoma tan molesto se encuentra asociado preferentemente a una enfermedad de origen neurológico (vértigo central) o no (vértigo periférico).

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Las características del vértigo representan elementos cardinales para comenzar el estudio

Uno de los principales medios para encaminar la investigación radica en el interrogatorio al paciente, ya que a través de la información que este puede brindar ayudará al médico a encontrar la posible causa de tan molesta afección.

Conocer elementos como forma de comienzo, duración, síntomas acompañantes, etc. resultará importante a la hora de asociarlo con alguna enfermedad de posible causa periférica o central.

El paciente con vértigo de posible origen periférico podrá manifestar:

síntomas de vértigo

  • Crisis vertiginosa rotatoria con sensación de rotación del medio alrededor del enfermo.
  • Comienzo de los síntomas: de forma brusca, súbita.
  • Duración: generalmente segundos, minutos, pocas horas (no suele sobrepasar las dos semanas).
  • Intensidad: muy intenso
  • Evolución: no progresivo, generalmente por periodos de crisis que alternan con otros ausentes del síntoma (periodos de intercrisis).
  • Síntomas vegetativos acompañantes (náuseas, vómitos, palidez cutánea, sudoración, taquicardia, ): intensos, pudiendo ser muy molestos para el paciente.
  • Manifestaciones otológicas antes o durante la crisis de vértigo (hipoacusia o disminución de la audición, acúfenos o zumbidos en los oídos): presentes.
  • Síntomas neurológicos asociados (trastornos de la conciencia, cefalea, percepción de visión doble o diplopía, dificultad para articular sonidos o palabras, incapacidad para coordinar movimientos voluntarios, etc.): ausentes.
  • Marcha: se lateralizará hacia el lado afecto (en la esfera otorrinolaringológica generalmente hacia el oído afecto).
  • Factores desencadenantes: Sí (hábitos tóxicos como alcoholismo, tabaquismo; consumo de medicamentos ototóxicos; enfermedades infecciosas del oído, etc.).

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Los pacientes con vértigo de posible origen central referirán:

  • Síntomas donde predomina más la sensación de mareo, inestabilidad, imposibilidad para deambular.
  • Comienzo de los síntomas: generalmente de forma lenta, gradual.
  • Duración: podrá ser de días, meses, incluso años (hasta que se elimine la causa que le dio origen).
  • Intensidad: generalmente leve.
  • Evolución: progresiva, generalmente permanente (crónico), ausente de periodos de intercrisis.
  • Síntomas vegetativos acompañantes (náuseas, vómitos, palidez cutánea, sudoración, taquicardia): discretas o inexistentes.
  • Manifestaciones otológicas antes o durante la crisis de vértigo (hipoacusia o disminución de la audición, acúfenos o zumbidos en los oídos): generalmente ausentes.
  • Síntomas neurológicos asociados (trastornos de la conciencia, cefalea, percepción de visión doble o diplopía, dificultad para articular sonidos o palabras, incapacidad para coordinar movimientos voluntarios, etc.): serán frecuentes.
  • Marcha: en ocasiones se imposibilita.
  • Factores desencadenantes: No específicos.

Esta información ayudará al especialista a orientarse hacia un diagnóstico adecuado

Aunque la información aportada por el paciente resulta un elemento cardinal para el posible diagnóstico, nunca se puede olvidar que un examen físico minucioso y la orientación de estudios complementarios específicos ayudarán al doctor a dilucidar el origen de esta afección.

Apoyándose en lo anterior, el especialista podrá pensar en posibles causas de vértigo periférico o central

Algunas de las posibles causas de vértigo central

Posibles causas de vértigo periférico

  • Vértigo Posicional Paroxístico Benigno
  • Enfermedad de Ménière
  • Neuronitis Vestibular
  • Laberintitis aguda
  • Neurinoma del acústico

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Recomendaciones para el manejo del vértigo

  1. Solicite asistencia médica, preferentemente de forma inicial con su médico de cabecera, quien lo orientará en la conducta a seguir.
  2. Basándose en la información anterior y los síntomas que manifieste, ayude en el interrogatorio a su médico a discernir si el vértigo puede tener un origen periférico o central.
  3. Ante una crisis vertiginosa, siéntese o acuéstese hasta que pasen los síntomas.
  4. Evite los movimientos bruscos ante los cambios de posición.
  5. No realice actividades que puedan poner en peligro su vida durante los periodos de crisis (conducir, emplear maquinaria pesada, actividades en alturas).
  6. Evite la ansiedad, ya que esta puede empeorar los síntomas.
  7. Mantenga una dieta sana, rica en frutas, vegetales y baja en sal.

Referencias bibliográficas

Alcalá Villalón T, Lambert García M, Suárez Landrean A. Enfoque clínico del vértigo desde la Atención Primaria de Salud. Revista Habanera de Ciencias Médicas 2014;13(3):394-405. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2014000300005